
Los veranos del sur son indiferentes a los experimentos del amor adolescente.
Armados con advertencias y dudas, Noah y Allie dieron una representación persuasiva y notable de un niño y una niña viajando por un camino largo sin miramientos por las consecuencias.
Pero era un romance improbable.
El era un niño del campo.
Ella era de la ciudad.
Ella tenía el mundo a sus pies,
mientras él no tenía donde caerse muerto.



